Por qué los estadounidenses celebran el 4 de julio

 

Redacción

Mazatlán, Sinaloa. QPEM.  (Fuente: El Economista)       Como cada 4 de julio, los invitados engullirán cerca 150 millones de hot dogs o perro caliente, se beberán 4,000 millones de dólares en cerveza y, lo más importante, se gastarán 2,700 millones de dólares en fuegos artificiales, según los datos recogidos por Wallethub.

Todo este dispendio en tan solo 24 horas tiene un objetivo, celebrar el Día de la Independencia, la fiesta nacional más importante del año, el derroche de patriotismo más popular y generalizado del país.

Pero, ¿qué se celebra exactamente? La fecha rememora aquel 4 de julio de 1776 en el que el Congreso proclamó su separación formal de Gran Bretaña en un acto que tuvo lugar en Filadelfia. Este momento histórico marcó el inicio de Estados Unidos como nación autónoma y soberana, pero aún quedarían unos años para que se hiciera realidad sobre el terreno.

Los representantes de las Trece Colonias pertenecientes aún a Gran Bretaña firmaron el texto de la Declaración de Independencia, redactada por Thomas Jefferson, que sería después el tercer presidente de Estados Unidos, para emanciparse de forma definitiva del Imperio Británico, cuyo dominio ya no reconocían.La separación no fue inmediata. La llamada Guerra de la Independencia de Estados Unidos que enfrentó a las colonias en Norteamérica con Gran Bretaña, entonces bajo el reinado de Jorge III, había comenzado un año antes y aún tardaría siete años en acabar con la derrota británica que dio allas a la empancipación.

La firma estableció los principios de libertad, igualdad y derechos inalienables que aún son fundamentales para la identidad estadounidense. También se celebra la determinación de los Padres Fundadores como son George Washington, Benjamin Franklin, John Adams, Alexander Hamilton y James Madison que lucharon por la creación de Estados Unidos como una de las principales democracias modernas.

El Día de la Independencia fue ratificado el 28 de junio de 1870, 94 años después de la firma de la independencia, cuando el Congreso estadonidense decretó el 4 de julio como festivo nacional. Se estableció que si la fecha cae un sábado, el festivo laboral se celebra el viernes, y si cae un domingo, se pasa al lunes siguiente.

Sin embargo, las celebraciones ya había comenzado mucho antes. Algunos de los apenas 2.5 millones de estadounidenses de entonces, frente a los 332 millones que habitan el país hoy en día, empezaron a celebrar el 4 de julio un año después de la firma de la declaración.

Los fuegos artificiales

Fue entonces cuando comenzó la tradición de lanzar fuegos artificiales, cuya demostración principal tiene lugar cada año en Nueva York con los cerca de 60,000 explosivos de colores patrocinados por los almacenes Macy’s y retransmitida en directo por televisión.

El origen tuvo lugar en la primera celebración del 4 de julio en 1777 en Filadelfia cuando desde un barco se disparó una salva de 13 cañones en honor a las 13 colonias. “Hubo una gran exhibición de fuegos artificiales (que comenzó y concluyó con trece cohetes) en la Cámara de los Comunes, la ciudad quedó hermosamente iluminada”, escribió al día siguiente el Pennsylvania Evening Post.

Esa misma noche, en Boston, los Hijos de la Libertad, una organización de patriotas americanos que luchaban contra los abusos de los británicos, lanzaron fuegos artificiales sobre la ciudad.

La fiesta se generalizó después de la Guerra de 1812, que volvió a enfrentar a Estados Unidos con Gran Bretaña por las colonias canadienses. En 1870 ya era fiesta nacional y en 1941 se amplió para dar vacaciones pagadas a todos los empleados federales.

Con el paso de los años, la importancia política de la festividad ha disminuido, pero el Día de la Independencia se ha convertido en el epicentro de los viajes de verano, las barbacoas al aire libre, las fiestas y las reuniones de amigos o familiares bajo el símbolo más común, la bandera de las barras y estrellas, cuya primera versión nació en 1777.

Además de la unidad nacional, el 4 de julio también se celebra la diversidad cultural del país provocada por la ola de inmigrantes que llegaron a Estados Unidos desde Europa a partir del siglo XIX y cuyos descendientes representan tres tercios de los actuales habitantes del país. Así como todos los que llegaron después desde otros continentes.

Este año se espera que 70.9 millones de personas viajen con motivo de la festividad, un 5% más en comparación con el año pasado, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA). Esto supone un récord histórico gracias a la consolidación del teletrabajo y a que la festividad cae un jueves, lo que ha hecho que la mayoría de las empresas den el viernes libre.

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