Un infiernillo de corrupción

La limpieza y dragados «fantasmas» han sido las claves para que Gobiernos municipales, encabezados por Alejandro Higuera Osuna, cometan excesos y actos de corrupción.

¿Quién iba a decir que el dragar el estero del Infiernillo se convertiría en golpe perfecto para manejar de una manera discrecional y de forma irresponsable los recursos públicos?

Sí, en este cuerpo de agua, que en un principio se pensó hacer en área recreativa, ha sido el pretexto para utilizarlo políticamente con las invasiones en la década de los 80 y 90, cuando, de pronto, aparecieron liderazgos manejados por políticos.
Pero más allá de las invasiones, el problema latente de las inundaciones fue vista como un auténtico negocio.

Y es que la combinación de una marea alta con lluvia intensa es igual a desastre y desgracia.

Sin embargo, la supuesta urgencia por dragar se vio como un negocio para el ex Alcalde Alejandro Higuera Osuna, quien vio esta posibilidad y no la dejó escapar. La limpieza y dragado del Estero del Infiernillo se convirtieron en acciones fantasmales.

Esto quedó confirmado con una investigación realizada por la Auditoría Superior del Estado en donde encontró un gasto por el orden de los 37 millones de pesos. El gasto se habría realizado en limpieza y dragado para precisamente evitar las inundaciones. Pero encontró más irregularidades en estos rubros… en total 100 millones de pesos.

La ausencia de estas obras quedó descubierta porque en la Dirección de Planeación Municipal no se encontraron bitácoras sobre el dragado, no hubo obra física, jamás hubo movimiento de vehículos de carga para trasladar el fango y en Semarnat jamás se solicitaron y mucho menos se otorgaron permisos para estas obras.

Pero hay un antecedente que ocurrió en la primera administración de Alejandro Higuera Osuna, quien adquirió maquinaria y draga para realizar, también, labores de limpieza y dragado.
Los «huesos» de la draga aparecieron a los meses y los trabajos jamás se realizaron. Esta compra fue inútil y el negocio fue efectivo, pero para el ex Alcalde y su proveedor.

CUENTAS PÚBLICAS AVALADAS

Para el Regidor Guillermo Quintana Pucheta, el que la mayoría de los Diputados locales hayan aprobado la cuenta de Mazatlán, correspondiente al segundo semestre de 2013, es el reflejo de la impunidad y de que en el Congreso del Estado prevalece la «negociación».

«Si la ASE encontró un fraude de 100 millones de pesos y está documentado ampliamente, no se explica cómo la mayoría de los Diputados votó a favor, bueno sí lo sabemos porque prevalece la línea partidista y los compromisos y favores», indicó.

De hecho, Quintana Pucheta recordó las fallas que hubo cuando se adquirió la draga, la cual jamás realizó trabajos y que posteriormente fue encontrada en las zonas de fango del Estero del Infiernillo.

«Claro que sucedió, esa draga jamás hizo el trabajo, fue otro acto de corrupción en la primera administración de Alejandro Higuera con socios, fue un buen negocio», expresó.

LAS DIMENSIONES DEL ESTERO

Cada año que pasa el Estero del Infiernillo se hace más estrecho por la serie de invasiones y arrojamiento de basura y desechos.
De acuerdo a oficios de Ecología, los cuales fueron elaborados con estudios de especialistas en la materia, hace 15 años había una cobertura de mangle en este cuerpo de agua, cuya desembocadura era de 240 metros.

Y en contraste, en la actualidad quedan sólo 960 mil metros cuadrados de cobertura de mangle y la salida, una vez que se construyó el Parque Bonfil y el Puente Juárez se redujo a 50 metros.

Según los datos de este estudio, existen más de mil 500 familias, que en base al relleno de esteros y la apropiación de la ribera de arroyos están distribuidos en ocho asentamientos irregulares, todas ellas consideradas en el Atlas de Riesgo.

Este análisis elaborado por el Director de Ecología Municipal, Ángel García Contreras, forma parte del Oficio cuyo número es DEMA 032/2014, en donde expone el caso de la Colonia Casa Redonda, sitio en donde se ha rellenado por precaristas, lo cual acrecenta el riesgo de inundación.

Con estas advetencias sobre riesgo de inundación y las obras «fantasmales» de dragado significa peligro y mucha corrupción e impunidad.