En un mar de incertidumbre

Aunado a que los armadores de la flota camaronera de Mazatlán no están de acuerdo con las fechas que se otorgaron para el fin de la veda, enfrentan la escasez del diesel marino para las embarcaciones.

IMG-20140828-WA0009Acá el vapor y la humedad calan más fuerte. El olor a la pintura, al aceite, el sudor de los hombres de la mar que se alistan para una temporada de pesca más. Los soldadores se aplican en sus trabajos en cada uno de los barcos, que, se supone estarán listos a más tardar la próxima semana.

Es la lucha contra el tiempo. De proveedores surtiendo las embarcaciones, de llenar de aceite los motores y que los excluidores cumplan con la norma pesquera por parte de Profepa para cuidar los quelonios en cada lance de pesca.

Es un día caluroso de agosto en el muelle del Parque Bonfil, apenas días previos para el inicio de la zafra pesquera.

Ha pasado casi 24 horas desde el anuncio que dio la Conapesca; el 5 de septiembre se abre la veda para bahías y sistemas lagunarios y el 14 de septiembre para la pesca en altamar.

Una vez más, Conapesca dio fechas escalonadas. Situación que fue criticada por la Unión de Armadores del Litoral del Pacífico.

Para Ricardo Michel Luna, líder de esta unión, el que los ribereños salgan  esos días antes resultan claves, fundamentales, pues argumenta que una vez más no respetarán las zonas de altamar.

«Si ellos respetaran la ley y se ajustaran nosotros no tendríamos problemas en salir hasta un mes después, el problema es que ellos se van a altamar y se llevan el camarón con la complacencia de las autoridades, ahí radica el problema año con año, no hay autoridad», apuntó.

«Son nueve días de diferencia en que ellos (ribereños) los van a aprovechar y nosotros, aunque salgamos vía lastre vamos a llegar tarde para la captura de camarón».

Mencionó que le hicieron saber varios puntos trascendentales al Comisionado, Mario Aguilar Sánchez, la salida de la flota masiva en caso de que haya evidencia de que los ribereños salgan a pescar de manera ilagal a altamar.

También, dijo, el asunto de la seguridad porque en los días en que esperan salir a pescar se pronostican huracanes en el Pacífico. Según el Sistema de Protección Civil, aun restan 11 huracanes en este litoral. El más próximo lleva por nombre Norbert.

«En esa fecha, el 14 de sepriembre se han registrado varios huracanes, que han afectado la flota camarornera y que nos colocan en un riesgo permanente», advirtió.

Michel Luna criticó que la determinación de las fechas dadas a conocer por Conapesca y que dispuso el Comié Nacional de Vedas se da no con criterios científicos, sino con políticos, por lo que consideró que no es necesario formar parte de este comité.

«Si ya están planchadas las fechas y a favor de los ribereños para que nos invitan, si ellos (ribereños) jamás ceden ni un ápice de sus fechas, ellos van a salir con todo invadiendo altamar y no se les aplicará la ley».

IMG-20140828-WA0010ESCASEA EL DIESEL
 
Si bien cientos de barcos están recibiendo los últimos toques de pintura, de sus motores y de sus pangones, el vital líquido para las embarcaciones no llega. Y es que la embarcación que surte se encuentra en Topolobampo y urge que llegue a abastecer al muelle del Parque Bonfil.

«Ahora la mayoría de los barcos no han surtido de diesel marino y es preocupante porque no vamos a estar listos para el inicio de la zafra», expresó Michel Luna.

Cada litro de diesel tiene un costo de 12 pesos y cada embarcación requiere de al menos 120 mil litros para el primer viaje.

«Si ellos respetaran la ley y se ajustaran nosotros no tendríamos problemas en salir hasta un mes después, el problema es que ellos se van a altamar y se llevan el camarón con la complacencia de las autoridades, ahí radica el problema año con año, no hay autoridad».

Ricardo Michel Luna
Líder de la Unión de Armadores del Litoral Pacífico