Se va Leidi; regresa la calma a la Federal 2

Tras semanas de pleito y amenazas por parte de la familia de alumna «problema», las clases se normalizaron en esta escuela secundaria.

Jamás se imaginó que el último año de su trayectoria en el Magisterio sería el más complejo, difícil y estresante. Tanto así que en los últimos meses bajó de peso y el diabetes se le complicó por las impresiones y amenazas. Es Marco Antonio Olimon Valadez, el director de la Escuela Secundaria Federal 2, la cual fue escenario de una serie de acontecimientos que estuvieron a punto de convertirse en tragedia. Y es que tanto las autoridades de este plantel, de Sepyc y de Seguridad Pública, junto con padres de familia, apenas pudieron sofocar el fuego que les habían encendido la ahora ex alumna Leidi y sus abuelos.

leidi2Durante meses los pleitos estuvieron a la orden del día, tan común como pasar lista a alumnos en la aulas. Uno, dos, tres, cuatro… Fueron muchos los alumnos golpeados por esta joven quien se aferraba a estar ahí. Y con el apoyo de sus abuelos prácticamente generaron un caos, suspensión de clases, cierre de avenidas, amenazas de muerte y hasta cuentan ya una leyenda de la joven que mandó incendiar la casa de la prefecta de este plantel. Los pleitos se trasladaron de entre alumnos a los abuelos de estos. Los abuelos de Leidi llegaban con amenazas para golpear y amedrentar a quien se les ponía enfrente. Lo más álgido fue el martes cuando de nueva cuenta el abuelo de esta joven le dañó su equipo a un reportero gráfico. Esta vez la Policía Municipal lo detuvo, pero inventó que se había infartado. Ya en el Hospital General, se escapó y regresó a su batalla imaginaria en contra de la escuela.

Lo más difícil que he vivido: Olimon.

Son las 9:00 horas del miércoles y el director acaba de desayunar. Café y machaca. Accede a la entrevista. Se nota menos estresado y confiesa que ahora sí saboreó el platillo.

«Ya estamos en calma, hace tres días que ya esta joven no está en el plantel y como puedes ver ya todo ha regresado a la normalidad», dijo.

En efecto, los alumnos de esta escuela, con más de 40 años de existencia, parecen haber regresado a la normalidad. Un grupo juega fútbol, otros en el comedor desayunando y hablando por el fin de cursos. Las jovencitas ,cuyo uniforme son de colores rosa, azul y guinda, pasan por alrededor de la cámara de televisión que capta una calma que no se veía antes.

«Ya hace tres días que la alumna no viene y ya estamos en calma, en verdad que esta situación nos tenía estresados, yo bajé mucho de peso y el diabetes se me subió muy fuerte, recibí amenazas, fue una situación que estuvo a punto de llegar más lejos», afirma.

«Sin duda es el año más difícil en mi carrera como maestro, ya son 44 años, ya este es el último y el más difícil de todos».

Olimon Valadez menciona que aunque la seguridad estuvo al pendiente, no se controló a la familia de la ahora ex alumna. «Pues la Policía sí venía pero a los abuelos los dejaban salir rápido, en ocasiones hubo flagrancia, como cuando le destruyeron el equipo a un reportero», señala.

El futuro de Leidi

leidi3Tras salir de la Escuela Federal 2, la alumna violenta se inscribió en el Colegio Latinoamericano. Será su tercer plantel en menos de dos años. Antes, según la coordinación de Sepyc, cursó en la Escuela Miguel Hidalgo. Pero su cambio no fue por mal comportamiento, sino porque la Federal 2, le quedaba más cerca de su casa.
Cabe destacar que en su «lucha» por seguir en este plantel, los abuelos de Leidi, le consiguieron un amparo para seguir en la escuela, bajo el precepto de su Derecho a la educación pública.

Así, esta escuela al parecer volvió a la normalidad y seguro que en sus murales no estará más el nombre de la menor, pero seguramente sí la recordarán por varias generaciones.