“¿Solo o mal acompañado?”

Solo, alianza total, parcial, o bien no participar en todo.

A escasos días de que venza el plazo para que los partidos políticos den a conocer en que sí van en alianza y con quién, mirando hacia el próximo 23 de diciembre de 2020, los partidos políticos nacionales y el partido estatal en Sinaloa, según sea el caso, ya teniendo el nombre que ellos desean como candidato, se plantean bajo qué esquemas de siglas debieran hacerlo o si necesariamente deben ir acompañados total o parcialmente.

En el comentario coloquial hay sumas que restan y ahí es donde deben medir muy bien sus intenciones ¿Realmente debo aliarme con quien me resta votos en dónde? ¿Realmente necesito de otras franquicias? Podrían ser algunas de las preguntas básicas a responder.

En Sinaloa tenemos, pudiendo estar equivocado, la siguiente apreciación, partiendo de la premisa de que realmente sólo hay tres partidos competitivos por diversas razones y se juntan elecciones federales con locales.

Los tres partidos que realmente tienen representatividad son, en orden alfabético:

Partido Morena (así aparece en página del INE): Sus características se identifican con un liderazgo fuerte del presidente Andrés Manuel que reboza confianza por la votación que obtuvo en su elección y llevó consigo a los demás a pesar de pésimos candidatos (en su mayoría) y ninguno que resalte por aportaciones al desarrollo de Sinaloa o nacional en su tránsito público o privado; no tiene estructura partidista, la dirigencia del partido en el estado aún no existe pero las expresiones del presidente hacia el gobernador de origen, siempre han sido positivas a pesar de que declaró que no le conocía pero le caía bien y, a partir de allí, la narrativa ha ido mejorando respecto de esa relación, a grado tal, de que en su reciente gira del fin de semana pasado señaló que otras entidades debían de tener gobernador como Quirino y, esto habla de que ambos personajes han actuado con inteligencia en el devenir de sus administraciones y la conjunción de esfuerzos cualesquiera que ellos sean, desde inversiones productivas hasta el “culiacanazo”.

Aquí hay entendimiento político y saben que las siglas son manejables, absolutamente manejables, a pesar de las manos que no se ven, pero se sienten en cada elección, como sucedió cuando el fatídico “triunfo” de López Valdez o la disciplina que sufrieron hasta los traidores de aquella elección y se alinearon a la candidatura de Quirino.

Realmente Morena puede ir sólo pues los partidos satélites (como se les ha dado en llamar), no le aportarían otra cosa que problemas a la hora de gobernar y se ha sabido de la ayuda en elecciones locales, para que mantengan registro (PT y PVEM, sólo por citar a dos de ellos).

Partido Revolucionario Institucional: Tomando en cuenta lo señalado de la relación entre el gobernador y el presidente la cual fluye con carga positiva en ambos sentidos, la diferencia es que López sí manda en Morena y puede presionar al dirigente nacional del PRI a la hora de ver el bosque, cuando que el gobernador debe hacer se le reconozca su aceptación y gestión por parte del conocido como “alito” y que en la Circunscripción Primera realmente es el único que puede y debe ser mano para mantener las siglas vigentes ya que Sonora, pues pobre Sonora, y son las dos entidades gobernadas por el PRI en la mencionada circunscripción, las otras 6 son gobernadas por otros partidos. “Alito” debiera respetar esta situación pues él podría decidir en las otras 14 entidades en pugna electoral. Aquí el gobernador trae en la alforja priista personas forjadas en la experiencia, en la disciplina partidista y en el perfil ciudadano (uno de cada uno). Lo demás es acompañamiento, aclarando que en este acompañamiento hay algunos con negativos que no podrán superar y otros que ya se fueron para minar la base “priista” desde otras intenciones y siglas, aunque esos ya no están en el PRI hace rato ¿Verdad Mario, Juan y Paco?

Aquí la fuerza es el gobernador y el capital político de él mismo forjado en su gestión, su relación con el presidente y que tiene más de dónde escoger.

Partido Sinaloense: En su circunstancia es el caso de López Obrador en Morena y ha cuidado mantener buena relación con las acciones de ambos gobiernos (estatal y federal) si bien ha criticado con propuesta aquello que a todas luces va mal y no hay manera de que no se diga eso y, en política, eso es respetable y válido. Es el partido que tiene definido de facto su candidato, tiene una estructura real bien definida y con la experiencia acumulada en lecciones pasadas que vivieron las “trampas” de las mesas escrutadoras y los representantes de partido. Es el partido estatal mejor posicionado a nivel nacional, en las mediciones de trasparencia destaca como el más trasparente y ha tenido logros significativos a nivel estatal y nacional.

Si van sueltos/solos estos tres partidos la lucha electoral será muy interesante y verdaderamente democrática pues los tres tienen avezados jugadores electorales pero el Partido Sinaloense les gana en estructura a los otros dos. De lo anterior se desprende que la alianza real y no basada en sólo sumar siglas que después resta es entre Morena y PS, o bien, entre PRI y PS. Dos siglas nacionales con candidatos probables con menos resultados que el partido sinaloense y su de facto ya candidato Héctor Melesio Cuén, pero que pueden pesar más en los “arreglos” tradicionales, aunque puede avanzarse en la regionalización y jugar en la democracia un pacto con partido local, en esa democracia que nace de la periferia al centro pues las siglas nacionales, todas, absolutamente todas, esta pulverizadas por los abusos manifiestos.

PAN, PRD, PT realmente no tienen nada en Sinaloa y se les ha “ayudado” a que floten.

Los partidos de reciente creación debieran entender que los votos que necesitan para mantener registro son los de diputado federal ya que no les cuentan los votos a cargos locales salvo que busquen acomodarse en el abusivo esquema, que por cierto ha querido desaparecer el Partido Sinaloense, de querer mantenerse con dineros en lo estatal y lo nacional lo cual es perverso y enfermo.

Hay más, pero con esto baste por hoy sin que olviden que ya no se reparten los votos ex ante y ya vieron en que resultó la experiencia pasada en la que se cruzó la boleta por dos o tres de la coalición/alianza, pero se computó sólo para uno; la fuerza que no es partido pero que la sienten generales, fiscal de la república y presidente, así como el género. El que entendió ¡entendió!

¡Muchas gracias y sean felices!
cardenasfonseca@hotmail.com
www.manuelcardenasfonseca.mx
@m_cardenasf